Tres ejemplos de empresas públicas para olvidar
J. CLEMENTE / X. AGUAR. HOY
Las entidades públicas, desconocidas para muchos, Aven, Epsar y Luz de las Imágenes, sumaron pérdidas de 40 millones de euros en 2010. En los próximos días, el conseller de Economía presentará su plan de recorte para el sector público
VALENCIA.
Las empresas públicas y fundaciones dependientes de la Generalitat Valenciana son grandes desconocidas para la mayoría de ciudadanos de a pie. El conseller de Economía, Enrique Verdeguer, está impulsando un recorte en estas organizaciones que se hará público en los próximos días. Atendiendo a la cuenta general de la Generalitat de 2010, resulta comprensible en muchos casos aplicar el ‘tijeretazo'.
En diversas de estas sociedades y fundaciones se perciben incumplimientos detectados en las auditorías y, en varias de ellas, una constante derrama de dinero público que parece imposible de ser atajada. A esta circunstancia, hay que unirle el coste en salarios de altos directivos que se sitúan al frente de estas empresas, que incluso en ocasiones cobran sueldos superiores al presidente de la Generalitat (por encima de 70.000 euros).
Valenciaplaza.com ha analizado los números en varias de estas empresas públicas o fundaciones -más allá de las más conocidas y ya estudiadas- donde los auditores han encontrado incidencias ya sea en la contratación, deudas a proveedores o fondos propios negativos, lo que demuestra la necesidad de recortes inmediatos y saneamiento de estas sociedades las cuales, en algunos casos, además de dudosa eficacia, suponen un auténtico ‘agujero financiero' para las arcas públicas.
Una de las entidades de derecho público donde el informe de la auditoría de 2010 se detiene es en la Agencia Valenciana de Energía (Aven), cuyo origen se remonta prácticamente a la adjudicación del plan eólico valenciano y que ahora se dedica a gestionar ayudas vinculadas a la mejora de la eficiencia energética o diseñar planes de ahorro.
En el informe, realizado por Audit Ibérica, desvela una retahíla de incumplimientos, omisiones y desgloses de partidas contables que impiden al censor de las cuentas realizar "la interpretación y comprensión adecuada de las cuentas anuales".
En lo que se refiere a contratación, según el informe de la auditoría, Aven adjudicó contratos antes de que las empresas ganadoras de los concursos hubieran presentado los avales que se exigían. Por otra parte, los auditores también denuncian que la agencia utilizó como puntos a favor en los concursos aspectos que sólo sirven en los trámites previos que verifican la solvencia de los candidatos y no para la fase de adjudicación.
El informe de cumplimiento concluye que la memoria de esta entidad no se ajusta a la legalidad: "Las omisiones de información existentes y los incumplimientos, en cuanto a clasificación y desgloses, con respecto al contenido mínimo de la Memoria (atendiendo al Real Decreto 1514/2007 por el que se aprueba el Nuevo Plan de Contabilidad), permiten concluir que el contenido de la misma no cumple con lo previsto en la legislación vigente".
Respecto a las cuentas de Aven, el pasivo corriente se duplicó de 2009 a 2010: de 14,89 millones de euros a 25,59. Las pérdidas de esta empresa en el pasado ejercicio fueron de 8,48 millones de euros. En esta entidad, se contabiliza un gasto de personal de 1,45 millones de euros, destinados a pagar las nóminas de 30 trabajadores y un director general, Antonio Cejalvo.